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Activos digitales: abriendo el camino para la entrada institucional

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A medida que los activos digitales se vuelven parte habitual de los portafolios institucionales, los inversionistas van a exigir que los beneficios “transformadores” de estos nuevos activos vengan acompañados del mismo nivel de confianza que hoy tienen en los activos tradicionales.

  • El futuro de las finanzas ya está aquí: la fuerte demanda institucional por activos digitales está impulsando cambios en toda la cadena de valor de la infraestructura de mercados.
  • La liquidación inmediata, una mayor automatización y una mejor liquidez son algunos de los beneficios que puede habilitar la tecnología de registro distribuido (DLT, por sus siglas en inglés).
  • Ya se están construyendo soluciones de custodia digital con estándares institucionales para responder a las nuevas necesidades de resguardo de activos.

Después de más de una década de experimentación intensa en los márgenes del sistema financiero, los activos digitales ya son un componente común en los portafolios de inversión institucional. Es un cambio de gran calado que apunta a revolucionar las finanzas globales, al reconfigurar infraestructura y regulación para lograr nuevos niveles de eficiencia de mercado.

La demanda es clara. Una encuesta realizada en 2025 encontró que 86% de los inversionistas institucionales ya tenían exposición a activos digitales o planeaban asignarles capital durante el año¹.

Y datos de otra encuesta amplia a inversionistas, bancos y brokers mostraron que 36% de los participantes del sector ya operan con tecnología de registro distribuido (DLT)², la tecnología que hace posibles los activos digitales.

La razón más citada detrás de estos proyectos fue la expectativa de nuevos ingresos por productos, lo que sugiere que las instituciones financieras ven su participación en este ecosistema emergente como un componente clave del crecimiento futuro del negocio.

“En muchos sentidos, el futuro de las finanzas ya está aquí”, dijo Fiona Horsewill, Global Head of Securities Services, HSBC. “La rápida adopción de activos digitales entre inversionistas institucionales está generando cambios a lo largo de toda la cadena de valor, con el potencial de reordenar la infraestructura de mercado que ha definido las finanzas globales por generaciones”.

La siguiente ola de digitalización

La magnitud del cambio que viene se puede comparar con la transición de sistemas basados en papel hacia la digitalización que ocurrió en la segunda mitad del siglo XX: un proceso de varias décadas que sustituyó muchos procesos manuales por alternativas digitales más eficientes. Los certificados físicos se volvieron registros computarizados, la liquidación de operaciones se automatizó y los pisos de remates fueron reemplazados por plataformas electrónicas.

Lo que vemos hoy es la siguiente ola de digitalización. La adopción de DLT por parte de instituciones financieras puede desbloquear eficiencias adicionales, como: liquidación instantánea, mayor automatización mediante contratos inteligentes y mejor liquidez gracias a la operación 24/7.

Aun así, estamos en etapas tempranas de una transición de largo plazo, como lo muestra el avance actual de la tokenización: el proceso mediante el cual los valores se incorporan a un registro programable. En 2025, solo USD 600 mil millones en activos del mundo real estaban tokenizados, una fracción mínima del total global, pero se estima que esta cifra crezca a USD 18.9 billones para 2033³.

Hay una lección importante de la primera ola de digitalización: aunque los procesos de mercado cambiaron de forma drástica, las instituciones de fondo no desaparecieron. Custodios, depositarios y cámaras de compensación siguieron aportando confianza en la seguridad e integridad que permiten que los mercados funcionen sin fricciones.

Lo mismo ocurrirá con el auge de los activos digitales: las instituciones existentes se adaptarán a las nuevas necesidades del cliente, ampliando su oferta en custodia, administración de fondos y agente de transferencias, además de desarrollar servicios nuevos y aprovechar su experiencia histórica facilitando la actividad de mercado.

Los inversionistas institucionales solo adoptarán los beneficios de los activos digitales si están construidos con el mismo nivel de confianza y seguridad que encuentran en los mercados actuales. Y esa confianza vendrá de los participantes del sector que han sido parte esencial del ecosistema por generaciones.

Sean Mullins | Global Head of Digital Assets Product, Securities Services, HSBC

Además, ha cambiado la narrativa sobre cómo evolucionará el sistema financiero: la conversación se ha alejado de la idea de que los jugadores establecidos serán reemplazados por “disruptores” de activos digitales. Hoy se habla más de alianzas entre participantes tradicionales e innovadores.

Por ejemplo, en 2025 HSBC realizó una inversión estratégica en Elliptic, un proveedor de analítica DLT que ofrece capacidades de cumplimiento, gestión de riesgos e inteligencia operativa⁴. Fundada en 2015, la empresa desarrolló una de las primeras herramientas de prevención de lavado de dinero y cumplimiento para monedas digitales. La inversión busca apoyar una adopción segura y escalable de monedas digitales y DLT.

El espectro de los activos digitales

Hay una gama cada vez más amplia de instrumentos tokenizados que atraen el interés institucional, incluyendo bonos soberanos y corporativos, activos del mundo real fraccionados (RWA, por sus siglas en inglés) y stablecoins. HSBC ha participado en varias de las transacciones emblemáticas de activos digitales hasta ahora.

En emisión, la creación de nuevos activos digitales ha avanzado mucho en años recientes: grandes administradoras de activos están lanzando productos como fondos tokenizados de tesorería y mercado de dinero, mientras gobiernos y empresas emiten bonos digitales a gran escala.

Una transacción destacada fue la emisión del bono digital más grande del mundo por parte del Gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong en noviembre del año pasado. Este bono verde multimoneda —con tramos en HKD, RMB, USD y EUR— levantó HKD 10 mil millones (aprox. USD 1.3 mil millones). Participaron inversionistas institucionales de distintos mercados y HSBC facilitó la operación⁵.

La emisión de deuda soberana en formato digital le da mayor credibilidad a esta clase de activos. Y viene más. En febrero, el Gobierno del Reino Unido seleccionó a HSBC como proveedor de plataforma para la emisión piloto del Digital Gilt Instrument (DIGIT), una iniciativa que coloca al país en una posición de liderazgo entre las naciones del G7 para emitir los primeros bonos soberanos tokenizados en blockchain⁶.

Más allá de bonos, hay un impulso para tokenizar activos del mundo real como bienes raíces, infraestructura y commodities. Incorporar estos activos de alto valor y baja liquidez a un registro distribuido permite la fraccionalización: dividir el activo en múltiples tokens, donde cada token representa un porcentaje pequeño y transferible del activo.

Esto se ve en el HSBC Gold Token⁷, un producto retail en Hong Kong donde cada unidad representa la propiedad fraccionada de 0.001 onzas troy de oro, registrada en un ledger distribuido. Este producto amplía el acceso al mercado del oro y permite transferir la propiedad sin mover el activo físico subyacente.

El medio de intercambio en el mundo de activos digitales también puede ser un token. Las stablecoins son un tipo de moneda digital diseñada para mantener un valor fijo, ya que están “ancladas” 1 a 1 a un activo estable y líquido, como el dólar estadounidense.

Como equivalente de efectivo dentro del ecosistema digital, las stablecoins funcionan de forma natural en ese entorno. Permiten transferir dinero dentro del ledger distribuido, en lugar de usar métodos bancarios tradicionales, habilitando liquidación instantánea.

HSBC también participa en este frente: recientemente recibió una licencia de la Autoridad Monetaria de Hong Kong (HKMA) para emitir una stablecoin en Hong Kong⁸. Los tokens se lanzarán en la segunda mitad de 2026 y se usarán para transacciones cotidianas, como pagos entre personas y suscripción a inversiones tokenizadas.

Liderazgo en emisión digital

HSBC ha habilitado la emisión de más de USD 3.5 mil millones en bonos nativos digitales a nivel global, en sectores soberano, supranacional, bancos centrales, instituciones financieras y corporativos.

Entre las soluciones “primero en su tipo” se incluyen:

  • El primer bono digital en libras esterlinas del Banco Europeo de Inversiones (EIB) (2023)¹².
  • El primer bono digital emitido en Hong Kong bajo ley inglesa y por un emisor del sector privado: The Hongkong and Shanghai Banking Corporation Limited (2024)¹³.
  • Los primeros certificados de tesorería digitales emitidos por el Gran Ducado de Luxemburgo (2025)¹⁴.
  • El primer bono digital de la región MENA, emitido por First Abu Dhabi Bank (FAB) y listado en Abu Dhabi Securities Exchange (2025)¹⁵.
  • El primer bono digital de Qatar, emitido por QNB Group (2025)¹⁶.
  • El bono digital más grande del mundo a la fecha: bono verde multimoneda equivalente a USD 1.3 mil millones emitido por el Gobierno de Hong Kong (2025)¹⁷.

Un marco regulatorio en evolución

La regulación efectiva de los activos digitales es otra fuente de confianza para los inversionistas institucionales, porque reglas claras ayudan a incorporar seguridad en la nueva ola de productos y procesos.

Los próximos cinco años serán decisivos, por las conversaciones en curso entre reguladores en distintas jurisdicciones, que probablemente construirán un consenso sobre cómo integrar los activos digitales al sistema financiero tradicional.

Hoy, el foco regulatorio principal en los mercados grandes son las stablecoins. El verano pasado, Estados Unidos promulgó la GENIUS Act⁹, su primer marco regulatorio federal para stablecoins. Hong Kong tiene una nueva ordenanza de stablecoins¹⁰ y en el Reino Unido hay una consulta pública sobre stablecoins¹¹.

Estas regulaciones buscan capturar los beneficios de liquidación de estas monedas digitales y, al mismo tiempo, mitigar riesgos. Las nuevas reglas protegen a los usuarios al asegurar que siempre se cumplan los requisitos de reservas. También previenen actividades ilícitas al imponer obligaciones de prevención de lavado de dinero (AML) y Conoce a tu Cliente (KYC).

La stablecoin de HSBC en Hong Kong, por ejemplo, estará respaldada en todo momento por activos líquidos de alta calidad mantenidos en cuentas segregadas, cumpliendo con los estándares más altos de cumplimiento financiero.

“Impulsamos una regulación que fomente la innovación responsable”, dijo Sean Mullins, Global Head of Digital Assets Product, Securities Services, HSBC. “Hacia adelante, más partes del ecosistema de activos digitales quedarán bajo supervisión regulatoria, creando la claridad necesaria para escalar de forma segura”.

El futuro de la custodia

Conforme los inversionistas acumulan más activos digitales, el tema del resguardo se vuelve cada vez más crítico. Se están construyendo soluciones de custodia digital con estándares institucionales para cubrir desde segregación hasta servicios al activo y cumplimiento.

Los activos digitales agregan una nueva capa de complejidad para un custodio. Un cambio clave será la gestión de las llaves privadas que controlan y permiten transferir un activo digital, lo que crea nuevos requerimientos de almacenamiento y planes de contingencia. Los contratos inteligentes deberán integrarse a la operación, marcando un cambio de ejecutar procesos a administrar el código que los automatiza. También se esperará que los custodios sean nodos de interoperabilidad, facilitando que distintas redes compartan datos y transfieran valor entre sí.

El resultado es que un inversionista podrá tener una visión unificada de todas sus tenencias digitales, en distintos activos y redes, junto con los activos tradicionales de su portafolio. Es una extensión natural del rol del custodio como proveedor de acceso a mercados, productos y activos a los que los inversionistas buscan exposición.

Habrá que cumplir estándares de cumplimiento: desde resiliencia operativa y ciberseguridad, hasta el resguardo de datos de clientes conforme a marcos de privacidad entre jurisdicciones. Y dado que la regulación aún se está construyendo, los custodios deberán ser ágiles para ajustar su operación si hay cambios repentinos en las reglas.

“En resumen, se esperará que el custodio del futuro ofrezca la seguridad de nivel bancario que los inversionistas institucionales demandan y la combine con tecnología empresarial sofisticada que aproveche todas las ventajas de los activos digitales”, dijo Fiona Horsewill, Global Head of Securities Services, HSBC. “Los custodios que logren esto serán los que prosperen en la era digital”.

Una síntesis entre lo tradicional y lo nuevo

Queda claro que la emisión, el trading y el resguardo posterior de activos digitales se materializarán plenamente al combinar la confianza, seguridad y experiencia de las instituciones financieras tradicionales con el potencial innovador que promete DLT.

En HSBC, esperamos seguir impulsando trabajo pionero en este espacio que se mueve rápido, colaborando con socios de toda la industria para asegurar que la adopción institucional masiva de activos digitales sea tan segura como transformadora.

El futuro de las finanzas está al alcance, y lo construiremos juntos.

HSBC Orion

HSBC Orion es la plataforma propietaria de activos digitales de HSBC que permite a clientes institucionales invertir o emitir bonos nativos digitales sobre una plataforma basada en tecnología DLT.

Hasta ahora, ha facilitado la emisión de USD 3.5 mil millones en bonos digitales.

Aprovecha el potencial de la tokenización al transformar los ciclos de vida de los activos, acelerar la innovación de productos y reducir ineficiencias.

Más información en https://www.hsbc.com/who-we-are/hsbc-and-digital/hsbc-and-digital-assets-and-currencies